Antes que nada, una aclaración para no hacerte perder el tiempo. Este texto es para quien tiene un negocio y quiere que otros lo promocionen. Si lo que buscas es ganar comisión promocionando marcas ajenas, el directorio de comercios es la página que te sirve.
Para el comercio, la primera decisión no es qué software usar, sino si entrar en una red. Awin, Admitad o el programa de un gran marketplace te ponen delante socios que ya están ahí, y a cambio se quedan con una parte de cada venta. Los afiliados, además, son de la red: la relación y la lista viven en su sistema.
La otra vía es montar tu propio programa. No hay comisión sobre las ventas, los afiliados son tuyos, y a cambio los captas tú. Nosotros hemos recorrido esa vía muchas veces con clientes, con Post Affiliate Pro, FirstPromoter, Tapfiliate y algún desarrollo propio. Siempre la misma forma: un panel enorme, un subdominio por marca, árboles de afiliados de varios niveles y una documentación que no acababa de coincidir con el producto.
Lo que nadie llegaba a usar
Esas herramientas no son malas; algunas están muy completas. El problema es que nuestros clientes, en su mayoría tiendas online, productos SaaS y marketplaces pequeños, usaban siempre la misma capa fina: enlaces de afiliado, cookie de seguimiento, una regla de comisión y los pagos. Los subdominios, los diez niveles y los tests A/B en la página de captación no se tocaban, aunque estuvieran pagados.
Y la integración pesaba siempre más de lo que el trabajo pedía: un script, webhooks, nuestro propio control de pedidos duplicados y, al final, un panel aparte porque el suyo no enseñaba lo que el cliente quería ver.
Lo que hicimos en su lugar
- Una ruta por marca. Sin subdominios y sin tocar el DNS. El programa vive en
/domain/tumarca. - Una integración de una tarde. Guardas una cookie cuando alguien llega por un enlace de afiliado y llamas a un endpoint cuando el pedido se completa.
- Solo lo que se usaba. Enlaces, clics, conversiones, comisión en porcentaje o importe fijo, registro de pagos, y un editor visual para la página de captación.
Y el precio tenía que sostenerse
Las plataformas que habíamos usado arrancaban casi siempre cerca de los cien dólares al mes. Para una tienda pequeña o un SaaS que se financia solo, eso es una partida visible, y buena parte de lo que compra no se enciende nunca. Fuimos en la otra dirección: 9,9 USD al mes o 49,9 USD al año. Lo básico no pasa por «contacta con ventas» y no hay funciones bloqueadas para empujarte a un plan superior. Los comercios nuevos tienen tres meses gratis, tiempo de sobra para saber si esto te sirve.
Cuándo no te sirve
Si necesitas comisiones a varios niveles, un dominio propio por comercio, pagos automáticos con PayPal o Stripe, o cobrar en una moneda que no sea el dólar, Afflixo no lo hace hoy. La página principal pone esa lista antes que la de funciones, precisamente para que lo veas pronto.
Si esa lista no te frena, lo que queda es: tu propio slug, una página de captación que cambias sin llamar a nadie, enlaces que registran de verdad, y un panel con clics, conversiones, comisión pendiente y pagos. Una llamada a la API desde tu backend cuando el pedido está hecho. El chat en vivo para tu web entra en la misma suscripción, que fue lo único que añadimos a la lista original porque todos los clientes acababan pidiéndolo.
Si quieres probarlo, regístrate como comercio o mira antes los precios.
